Etapas del viaje / Trip sections:
Durante el verano de 2025 viajamos a Colombia, un país que destaca por su extraordinaria biodiversidad y que alberga una de las mayores concentraciones de especies del mundo. Sin embargo, sus grandes distancias hacen inviable recorrerlo por completo en un viaje de apenas 20 días, a menos que se quiera pasar buena parte del tiempo en vuelos internos. Por ello, optamos por centrarnos en la región andina, combinando esta experiencia con una breve escapada final al desierto de la Tatacoa, que nos permitió cambiar de paisaje y ritmo. En esta primera entrada del blog comparto algunos aspectos prácticos sobre la organización del viaje. En las siguientes, me centraré en la primera etapa de nuestro recorrido: la Reserva ProAves Tangaras, a la que accedimos desde la ciudad de Medellín.
During the summer of 2025, we traveled to Colombia, a country renowned for its extraordinary biodiversity and home to one of the highest concentrations of species in the world. However, its vast distances make it impractical to explore the entire country in a trip of just 20 days—unless you want to spend much of your time on domestic flights. For this reason, we decided to focus on the Andean region, rounding off the trip with a short getaway to the Tatacoa Desert, which offered a welcome change of scenery and pace. In this first blog post, I will share some practical insights into how we organized the trip. In the following entries, I will delve into the first stage of our journey: the ProAves Tangaras Reserve, which we reached from the city of Medellín.
La crónica de viaje en eBird, el mapa de las principales zonas visitadas, y la lista completa de especies de aves observadas durante este viaje, puede encontrarse en este enlace.
The trip report in eBird, the map showing the main visited locations, together with the complete list of bird species observed in this trip, can be seen in this link.
Detalles organizativos / Organization details.
Organización previa y aspectos sanitarios: Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado para entrar en Colombia para estancias turísticas de hasta 90 días. A la llegada, se concede un permiso de entrada que puede prorrogarse si es necesario, y es recomendable disponer de un billete de salida del país. En cuanto a la salud, Colombia no presenta un riesgo sanitario elevado en la mayoría de los itinerarios turísticos habituales. El riesgo de malaria se concentra en zonas bajas y húmedas, especialmente en regiones como la Amazonía, la costa del Pacífico y algunas áreas rurales del Caribe. En cambio, en destinos andinos como Medellín o Bogotá, situados a mayor altitud, el riesgo es prácticamente inexistente. Respecto a las vacunas, no hay ninguna obligatoria para viajeros procedentes de Europa, aunque en algún lugar nos exigieron la de la fiebre amarilla. En cualquier caso, se recomienda tener al día las vacunas habituales, como tétanos y hepatitis A, y valorar otras en función del tipo de viaje. Por último, como en cualquier destino tropical, conviene extremar las precauciones frente a picaduras de mosquitos mediante el uso de repelente, ropa adecuada y, si se considera necesario, mosquiteras. Nosotros no las usamos ya que en agosto no hay demasiados mosquitos.
Previous organization and health aspects: Citizens of the European Union do not need a visa to enter Colombia for tourist stays of up to 90 days. Upon arrival, an entry permit is granted, which can be extended if necessary, and it is advisable to have a return or onward ticket out of the country. In terms of health, Colombia does not present a high health risk for most typical tourist itineraries. The risk of malaria is concentrated in low-lying, humid areas, particularly in regions such as the Amazon, the Pacific coast, and some rural parts of the Caribbean. By contrast, in Andean destinations like Medellín or Bogotá, which are located at higher altitudes, the risk is virtually nonexistent. Regarding vaccinations, none are mandatory for travelers coming from Europe, although in some places we were asked to show proof of yellow fever vaccination. In any case, it is recommended to keep routine vaccinations up to date, such as tetanus and hepatitis A, and to consider others depending on the nature of the trip. Finally, as in any tropical destination, it is advisable to take precautions against mosquito bites by using repellent, wearing appropriate clothing, and, if deemed necessary, using mosquito nets. We did not use them, as there are not many mosquitoes in August..
Transporte: Volamos a Colombia con Avianca en un vuelo directo desde Barcelona a Bogotá, y de allí a Medellín, lo que hizo el trayecto mucho más cómodo. Afortunadamente, el vuelo salió según lo previsto y no tuvimos incidencias destacables durante el viaje. Aun así, y como recomendación general, conviene tener en cuenta posibles imprevistos y revisar las condiciones de reservas importantes, como el alquiler de coche o alojamientos. En muchos casos, las compañías aplican políticas estrictas en caso de retrasos, por lo que, si surge cualquier contratiempo, es muy recomendable avisar con antelación para evitar problemas o costes adicionales. Además, nosotros siempre contratamos un seguro de anulación por si hay algún percance previo.
Transportation: We flew to Colombia with Avianca on a direct flight from Barcelona to Bogotá, and form there to Medellín, which made the journey much more comfortable. Fortunately, the flight departed as scheduled and we did not experience any significant issues during the trip. That said, as a general recommendation, it’s important to consider potential disruptions and review the terms and conditions of key bookings, such as car rentals or accommodations. In many cases, companies enforce strict policies in the event of delays, so if any issues arise, it is highly advisable to notify them in advance to avoid problems or additional costs. Additionally, we always take out travel cancellation insurance in case of any unforeseen circumstances before the trip.
Alojamiento, comidas y guías: En Medellín nos alojamos en el hotel Hashtag 98, donde pasamos un par de noches para tener una primera toma de contacto con la ciudad. Después, recogimos el coche de alquiler y nos dirigimos a la Reserva ProAves Las Tangaras, donde nos quedamos dos noches. Una de las grandes ventajas de las reservas en Colombia es que el precio suele incluir la estancia, las comidas y el servicio de guía, por lo que, en general, no es necesario contratar uno externo (siempre que estés dispuesto a conducir por tu cuenta). El alojamiento de Las Tangaras consiste en cabañas limpias y bien acondicionadas, sin grandes lujos pero muy cómodas. El personal, incluido el guía, fue especialmente amable, y la comida, variada y de buena calidad. A continuación, nos dirigimos a Jardín, donde nos alojamos en unas cabañas en el Gulupa Ecolodge. El lugar cuenta con un jardín con comederos que permiten observar una buena variedad de aves. Además, el propio pueblo merece una visita y en sus alrededores es relativamente fácil ver el gallito de rocas. Tras cruzar el Alto de Ventanas y pasar por el Mirador El Roble, llegamos a Manizales, donde hicimos una noche antes de continuar hacia El Nido del Cóndor, situado a aproximadamente una hora al sur. Este alojamiento, algo más exclusivo, ofrece una ubicación privilegiada con vistas al Nevado del Ruiz. Estuvimos allí dos noches y uno de sus grandes atractivos es que en sus inmediaciones anida una de las últimas parejas de cóndor andino de Colombia. Después regresamos a Manizales para llegar a Tinamú Birding Nature Reserve, un lugar encantador, con un ambiente muy acogedor y gran diversidad de especies. Allí coincidimos con otros grupos de ornitólogos que iríamos reencontrando a lo largo del viaje. Pasamos también un par de noches disfrutando mucho de la experiencia. Nuestro siguiente destino fue el Montezuma Rainforest Ecolodge, dentro del Parque Nacional Tatamá. Sin duda, fue el punto más destacado del viaje desde el punto de vista ornitológico, con una enorme variedad de especies. Nos quedamos tres noches, aunque fácilmente habríamos alargado la estancia. Tras Montezuma, volvimos a cruzar Manizales para llegar a la Reserva Ecológica Río Blanco, donde pasamos dos noches. Fue la reserva con instalaciones más básicas: las habitaciones eran frías y húmedas. Aun así, la riqueza de especies compensó con creces estas incomodidades. El último día decidimos acercarnos al Parque Nacional Natural Los Nevados, que inicialmente no teníamos previsto visitar. Como habíamos tolerado bien la altitud (Río Blanco está en torno a los 3.000 metros), optamos por incluirlo, y fue todo un acierto: pudimos observar varios endemismos de la zona. También visitamos el conocido Hotel Termales del Ruiz, donde vimos numerosas especies nuevas de colibríes. Tras esta excursión de un día, condujimos directamente hasta la turística localidad de Salento. Es un destino muy popular, con una amplia oferta de alojamientos para todos los presupuestos, por lo que conviene reservar con antelación. Nosotros nos alojamos tres noches en el Hotel El Jardín, reservado a través de Booking. Desde allí visitamos otros lugares interesantes, como Filandia, y el espectacular Valle de Cocora. La última etapa del viaje nos llevó a Villavieja, en el departamento de Huila, para visitar el Desierto de la Tatacoa. Para ello tomamos un vuelo de Avianca desde Pereira a Neiva, donde alquilamos de nuevo un coche. Villavieja se encuentra aproximadamente a una hora. Pasamos allí tres noches explorando la zona antes de emprender el regreso, volando de Neiva a Bogotá, y desde allí a Barcelona. Como recomendación práctica, tanto para reservas como para la organización de visitas en Colombia, lo más eficaz es utilizar WhatsApp. Es el canal de comunicación habitual y mucho más ágil que el correo electrónico, que a menudo recibe respuestas tardías o, en ocasiones, ninguna. Vuelvo a insistir en que todas las reservas que visitamos cuentan con guía propio incluido en el precio, lo cual es un acierto dado el alto número de especies de aves existentes en el país. Todos ellos fueron muy agradables y demostraron amplios conocimientos de la fauna local.
Accommodation, meals, and guides:In Medellín, we stayed at the hotel Hashtag 98, where we spent a couple of nights to get a first feel for the city. Afterwards, we picked up our rental car and headed to the Reserva ProAves Las Tangaras, where we stayed for two nights. One of the great advantages of nature reserves in Colombia is that the price usually includes accommodation, meals, and a guide, so in general there is no need to hire an external one (as long as you are willing to drive yourself). The accommodation at Las Tangaras consists of clean, well-equipped cabins—nothing luxurious, but very comfortable. The staff, including the guide, were especially friendly, and the food was varied and of good quality. Next, we headed to Jardín, where we stayed in cabins at the Gulupa Ecolodge. The property features a garden with feeders that allow you to observe a good variety of bird species. The town itself is also well worth a visit, and in the surrounding area it is relatively easy to spot the Andean cock-of-the-rock. After crossing Alto de Ventanas and passing El Roble viewpoint, we arrived in Manizales, where we spent one night before continuing to El Nido del Cóndor, located about an hour to the south. This somewhat more upscale accommodation enjoys a privileged location with views of Nevado del Ruiz. We stayed there for two nights, and one of its main highlights is that one of the last breeding pairs of Andean condors in Colombia nests nearby. We then returned via Manizales to reach Tinamú Birding Nature Reserve, a charming place with a very welcoming atmosphere and a great diversity of species. There we met other groups of birdwatchers whom we would encounter again later during the trip. We also spent a couple of nights there, thoroughly enjoying the experience. Our next destination was the Montezuma Rainforest Ecolodge, within Tatamá National Park. This was undoubtedly the highlight of the trip from an ornithological perspective, with an outstanding variety of species. We stayed for three nights, although we could easily have extended our stay. After Montezuma, we once again passed through Manizales to reach the Reserva Ecológica Río Blanco, where we stayed for two nights. This was the reserve with the most basic facilities: the rooms were cold and damp. Nevertheless, the richness of species more than compensated for these inconveniences. On the last day, we decided to visit the Los Nevados National Natural Park, which we had not originally planned to include. Since we had adapted well to the altitude (Río Blanco is at around 3,000 meters), we decided to go, and it proved to be an excellent decision: we were able to observe several endemic species of the area. We also visited the well-known Hotel Termales del Ruiz, where we saw numerous new hummingbird species. After this day trip, we drove directly to the tourist town of Salento. It is a very popular destination with a wide range of accommodation options for all budgets, so it is advisable to book in advance. We spent three nights at the Hotel El Jardín, which we booked through Booking. From there, we visited other interesting places such as Filandia and the spectacular Cocora Valley. The final stage of the trip took us to Villavieja, in the department of Huila, to visit the Tatacoa Desert. To get there, we took a flight with Avianca from Pereira to Neiva, where we rented a car again. Villavieja is located about an hour away. We spent three nights exploring the area before heading back, flying from Neiva to Bogotá and from there to Barcelona. As a practical recommendation, both for bookings and organizing visits in Colombia, the most effective way to communicate is via WhatsApp. It is the standard channel and much faster than email, which often receives delayed responses—or sometimes none at all. Finally, it is worth emphasizing that all the reserves we visited include their own guide in the price, which is a major advantage given the high number of bird species in the country. All of them were very friendly and demonstrated extensive knowledge of the local fauna.
Seguridad: Si bien Colombia es un país que históricamente ha tenido problemas de seguridad en determinadas zonas, nuestra experiencia fue totalmente positiva y no tuvimos ningún incidente durante el viaje. En general, nos sentimos seguros en todo momento, especialmente en las áreas rurales y destinos de naturaleza que formaban parte de nuestra ruta. Como en cualquier país, es importante aplicar el sentido común y tomar precauciones básicas, similares a las que seguirías en cualquier gran ciudad europea: evitar ciertas zonas poco recomendables, especialmente por la noche; no exhibir objetos de valor como cámaras, telescopios u otro equipamiento de forma innecesaria; y mantenerse informado sobre las áreas que se visitan. En nuestro caso, recorriendo principalmente regiones del Eje Cafetero, reservas naturales y destinos turísticos, la sensación fue de tranquilidad. Además, la gente con la que tratamos, tanto en alojamientos como guías y población local, fue siempre amable, cercana y dispuesta a ayudar. En definitiva, viajando con prudencia y planificando bien las etapas, Colombia puede recorrerse con seguridad y disfrutar plenamente de todo lo que ofrece.
Safety: Although Colombia has historically faced security challenges in certain areas, our experience was entirely positive and we did not encounter any issues during the trip. Overall, we felt safe at all times, especially in the rural areas and nature destinations that made up our itinerary. As in any country, it is important to use common sense and take basic precautions, similar to those you would follow in any major European city: avoid certain areas, particularly at night; do not unnecessarily display valuable items such as cameras, telescopes, or other equipment; and stay informed about the areas you plan to visit. In our case, traveling mainly through the Coffee Region, nature reserves, and tourist destinations, the overall feeling was one of safety and ease. Moreover, the people we interacted with—whether at accommodations, guides, or locals—were always friendly, welcoming, and willing to help. In short, by traveling prudently and planning your route carefully, Colombia can be explored safely while fully enjoying everything the country has to offer.
Moneda: La moneda oficial en Colombia es el peso colombiano (COP). En el momento de escribir esta entrada, el tipo de cambio se sitúa aproximadamente en torno a 1 € unos 4.200–4.400 COP. A nuestra llegada, cambiamos una pequeña cantidad en el aeropuerto para cubrir los diversos gastos. Hay que tener en cuenta que en algunas de las reservas es imposible pagar con tarjetas, por lo que es importante llevar metálico. De todas formas, es posible obtener dinero, con cierta seguridad, de los cajeros situados en las ciudades. En otros lugares, especialmente en las ciudades y pueblos, sí es posible pagar con tarjeta, especialmente en zonas como el Eje Cafetero o destinos más visitados, por lo que el resto de los pagos los realizamos de esta manera. En nuestro caso utilizamos la tarjeta Revolut, que resulta muy práctica para viajar, ya que reduce o elimina comisiones y aplica un tipo de cambio más favorable que el de los bancos tradicionales.
Currency: The official currency in Colombia is the Colombian peso (COP). At the time of writing, the exchange rate is €1 about 4,200–4,400 COP. Upon arrival, we exchanged a small amount at the airport to cover initial expenses. It is important to note that in some of the reserves it is not possible to pay by card, so carrying cash is essential. However, it is generally possible to withdraw money safely from ATMs located in cities. In many other places-especially in cities and towns—it is possible to pay by card, particularly in areas such as the Coffee Region or more touristy destinations, so we handled most payments this way. In our case, we used a Revolut card, which is very convenient for traveling, as it reduces or eliminates fees and offers a more favorable exchange rate than traditional banks.
Equipo e indumentaria: Además de los prismáticos y el equipo fotográfico, puede ser muy recomendable llevar un telescopio terrestre, ya que en muchas ocasiones las aves se observan a cierta distancia. A diferencia de otros países, en Colombia la mayor parte de la observación se realiza caminando por senderos dentro de reservas naturales o fincas privadas, normalmente acompañados por guías locales. Esto permite una experiencia mucho más cercana, aunque también implica caminar por terrenos a veces húmedos, resbaladizos o con cierta pendiente. En cuanto al clima, conviene estar preparado para condiciones variables. Incluso en la misma jornada es habitual alternar sol, niebla y lluvia, especialmente en zonas de bosque nublado. Por ello, es muy recomendable llevar ropa impermeable (chaqueta o poncho), así como prendas ligeras pero de manga larga para protegerse tanto de la lluvia como de insectos. En altitudes elevadas, como en algunas reservas andinas, las temperaturas pueden ser frescas, sobre todo por la mañana y al atardecer. Para caminar, lo más adecuado es llevar botas de trekking con buen agarre, preferiblemente impermeables. También resulta útil una gorra o sombrero para el sol en zonas más abiertas, así como protección adicional para el equipo (fundas impermeables) en caso de lluvia. En general, la clave es ir preparado para la humedad y la variabilidad del clima, sin necesidad de cargar con ropa excesivamente pesada.
Equipment and Clothing: In addition to binoculars and photographic equipment, it is highly advisable to bring a spotting scope, as birds are often observed at a distance. Unlike in some other countries, most birdwatching in Colombia is done on foot along trails within nature reserves or private properties, usually accompanied by local guides. This allows for a much closer experience, although it also involves walking on terrain that can sometimes be wet, slippery, or uneven. As for the climate, it is important to be prepared for variable conditions. Even within the same day, it is common to experience sun, mist, and rain, especially in cloud forests areas. For this reason, bringing waterproof clothing (a jacket or poncho) is strongly recommended, along with lightweight long-sleeved garments to protect against both rain and insects. At higher elevations, such as in some Andean reserves, temperatures can be quite cool, particularly in the early morning and late afternoon. For walking, sturdy trekking boots with good grip—preferably waterproof—are the best option. A cap or hat is also useful for sun protection in more open areas, as well as additional protection for your equipment (such as waterproof covers) in case of rain. Overall, the key is to be prepared for humidity and changing weather conditions without the need to carry excessively heavy clothing.
Bibliografía: Para documentarme ojeé algunas crónicas de viajes en la página Cloudbirders, especialmente la impresionante crónica de Rob Jansen. El viaje que hizo en 2023 está ampliamente detallado y nos fue de mucha utilidad. Como guía de campo para las aves utilicé la primera edición de guía "Birds of Colombia", de Steven L. Hilty, editada por Lynx Edicions en 2021. Para los mamíferos, usé la guía "A field guide to the Larger Mammals of South America, de Richard Webb y Jeff Blincow (Wild Guides, Princeton University Press, 2024). Las identificaciones de anfibios y reptiles se realizaron a través de la web de iNaturalist.
Bibliography: To prepare for the trip, I reviewed several trip reports on Cloudbirders, especially the outstanding report by Rob Jansen. His 2023 trip is described in great detail and proved extremely useful. As a field guide for birds, I used the first edition of "Birds of Colombia" by Steven L. Hilty, published by Lynx Edicions in 2021. For mammals, I relied on "A Field Guide to the Larger Mammals of South America" by Richard Webb and Jeff Blincow (Wild Guides, Princeton University Press, 2024). Amphibian and reptile identifications were carried out using the iNaturalist website.
1. Reserva Proaves Las Tangaras.
La Reserva Ecológica ProAves “Las Tangaras”, ubicada en Perú, se encuentra en la cordillera occidental de los Andes, una zona de gran riqueza natural. Este espacio protege hábitats clave donde habitan numerosas especies de tangaras, aves reconocidas por sus colores vibrantes. El clima de la reserva es principalmente húmedo y templado, con frecuentes lluvias y neblina que favorecen la biodiversidad. Estas condiciones permiten el desarrollo de bosques nublados, ecosistemas esenciales para muchas especies. La reserva contribuye a la preservación de entornos frágiles amenazados por la deforestación y el cambio climático. Además, fomenta la investigación científica y el monitoreo de fauna en peligro. También impulsa la educación ambiental en comunidades locales, promoviendo prácticas sostenibles. Su labor es fundamental para conservar el equilibrio ecológico y el patrimonio natural del Perú. Voy a dividir el relato y las observaciones en dos puntos: aquellas que hicimos dentro del espacio del alojamiento y las que realizamos subiendo hacia el Alto de Guaduas. La ruta desde Medellín nos iba a conducir primero hasta la bonita ciudad de Ciudad Bolívar.
The ProAves “Las Tangaras” Ecological Reserve, located in Peru, lies in the western range of the Andes, an area of great natural richness. This space protects key habitats where numerous species of tanagers live, birds known for their vibrant colors. The reserve has a mainly humid and mild climate, with frequent rain and mist that favor biodiversity. These conditions allow the development of cloud forests, essential ecosystems for many species. The reserve contributes to the preservation of fragile environments threatened by deforestation and climate change. It also promotes scientific research and the monitoring of endangered wildlife. In addition, it encourages environmental education in local communities, promoting sustainable practices. Its work is essential for conserving ecological balance and Peru’s natural heritage. I am going to divide the observations into two parts: those we made within the accommodation area and those we carried out while ascending toward Alto de Guaduas. The route from Medellín was going to drive us to the beautiful city of Ciudad Bolívar.
1. Zona del alojamiento / Lodge area.
El alojamiento se encuentra al lado de la carretera, en estas coordenadas: 5.852252, -76.182564. Cuenta con varias habitaciones y una zona de comedor. Además, un interesante jardín, con vistas a un río caudaloso, con abundantes comederos que atraen a diversos colibríes, tangaras e incluso a una taira.
The lodge is located very near to the road, at these coordinates: 5.852252, -76.182564. It has several rooms and a dining area. In addition, there is an interesting garden, with views to a big river, with abundant feeders that attract various hummingbirds, tanagers, and even a tayra.


2. Alto de Guaduas.
El Alto de Guaduas se encuentra en estas coordenadas: 5.819950, -76.177084 y para acceder a él es necesario recorrer una carretera sin asfaltar, pero en buen estado, que se encuentra muy cerca del alojamiento de la reserva Proaves Las Tangaras. El inicio de esta carretera se encuentra en 5.851973, -76.180170. En el mismo alto la reserva cuenta con varios comederos que atraen a una amplia variedad de colibríes. Y muy cerquita del mismo hay un pequeño recorrido por lo más denso del bosque nuboso, el sendero El Barbet.
Alto de Guaduas is located at these coordinates: 5.819950, -76.177084, and to access it you need to travel along an unpaved but well-maintained road, which is very close to the accommodation at the ProAves Las Tangaras Reserve. The start of this road is located at 5.851973, -76.180170. At the summit itself, the reserve has several feeders that attract a wide variety of hummingbirds. Very close by, there is also a short trail through the densest part of the cloud forest, known as the El Barbet Trail.
En total, nuestra visita a la Reserva Proaves Las Tangaras finalizó con un total de 83 especies de aves observadas y 3 de mamíferos: una taira (Eira barbara), una ardilla de cola roja (Sciurus granatensis) y al menos 3 zarigüeyas de orejas negras septentrional (Didelphis marsupialis). Y eso a pesar de que la lluvia nos fastidió parte de la última tarde. Ademas, pudimos observar una ranita de pantano colombiana (Dendropsophus columbianus).
We wrapped up our visit to Reserva Proaves Las Tangaras with a total count of 83 bird species and 3 mammal species: one Tayra (Eira barbara), one Red-tailed Squirrel (Sciurus granatensis) and at least 3 Northern Black-eared Opossums (Didelphis marsupialis). And all this despite the presence of an intense rain during the last afternoon. Additionally, we saw a Boettger's Colombian Tree Frog (Dendropsophus columbianus).















